AL FILO DE LA LLUVIA Poesía del Perú y de todo el planeta Tierra
LUZ MARÍA SARRIA
A veces miento.
Al llegar a la cabaña que construyo
cuento los árboles
como si fueran míos
les hago una señal en la frente
como si fueran un amor.
No soy una doncella que busca posesiones:
la vida es sólo un día largo y tendido,
y mi cabeza está metida entre las hojas
¿quién anda ahí?
La vieja carreta y sus ojos vidriosos
escucho esa canción de polvo
quisiera decir ¡Fuego!
y sólo las piedras se amontonan
tanta emoción en mi cabaña,
es verdad, sólo quiero esta santa familia
donde el recuerdo siempre llega, saluda,
pero ebrio. con sueño. harto.
Evohé, por ti me declaro inocente
ante un grillo verde
que ha vuelto tres veces y salta como un globo
Por ti mato a las arañas
con un papel
a las grises, a las negras
Por ti sólo me calmo cuando escucho el río
pero el río es caprichoso
Por ti acaricié las paltas
que son tan tontas
Por ti susurro hacia el animal que dormirá cerca
de mi cama
(que cuidará la entrada y le hago gestos con la boca)
por ti me digo coraje, repito dignidad,
y admiro a las mujeres que se entregan,
es que a veces las mariposas reposando sienten ganas
de morir.
Sin ti, Evohé, ya no es lo mismo el canto
de la gorda cuculí ¿sabes? no duermo bien,
le escupo al alfarero,
son las seis de la tarde, riego, siembro,
repleta de mosquitos.
Es una golondrina este puñado de hojas:
dos flores amarillas
una roja
dos azules
anaranjada el ave.
Pensaba en ti, Evohé,
mis alas rotas, los pies...
el barro.
4
No sabes que viajo, la emoción es un ser sin lugar, su
alma es de
migrantes. de nuevo tus ojos no me ven. tener dos
casas es mejor que
tener una. la madera donde frotabas tu zapato hasta
altas horas, en el
piso el humo que aplastabas en mis plantas, cómo no
existo para ti en
esta vieja enredadera, dos arcángeles se burlan, es tu
único secreto, eres
un espiral y me destejes.
sólo descanso entre dos casas. es en vano este viaje.
tengo frío, y a quien
le importa cómo sube la helada por mis pies, me
resbalo por las piedras,
tenías razón no puedo vivir sin ti. a este río le
duele la fuente, alguien
sufre, en el centro tus ojos, este río no es
tranquilo, sigues metido en la
corriente, ahí no se puede vivir, no te alcanzo, tiro
una piedra, tengo
rabia, reclinada sobre la casa que voy formando te
hablo, no sé para
quién está hecha esta alegría de mosquito. dejo estas
formas. será en otro
momento. cara a cara. te juro que el río me gusta más
que el mar

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